Adolfo Valor

Adolfo Valor- Tres noches en el Berlín

Escrito por Adolfo Valor el . Posteado en Columnas

Ningún aficionado al jazz que se precie debería perderse las tres actuaciones que el Perico Castells Trío tiene programadas esta semana en el Café Berlín.  Anoche fue la primera y este crítico aún no se ha recuperado. Una absoluta delicia.  Castells sigue siendo el músico más estimulante de su generación, como sólo cabía esperar de un virtuoso del saxo soprano que a los 15 años descartó las técnicas dodecafónicas por considerarlas obsoletas. Su último trabajo, Reflections in the rain, ocupó ayer gran parte del repertorio. Y qué repertorio. A Castells le gusta llevar a su público al límite, como cuando le da por coquetear con el new age o fundir el bebop con el flamenco. Pero ahí radica la grandeza de su arte.  No es exagerado señalar que si John Coltrane y Wayne Shorter hubieran tenido un hijo, y ese hijo hubiera nacido en Cornellà, se llamaría Perico Castells. Si otorgo al recital únicamente cuatro estrellas y media sobre cinco es porque a la verdadera estrella de la noche le fue imposible abrir un hueco para tomarse una copa con este humilde cronista y departir con él amigablemente. Error que, sin duda, subsanará en las dos veladas que restan en el Berlín, porque un servidor piensa estar a pie de escenario, disfrutando del Perico Castells Trio. Recomiendo al querido lector que haga lo mismo.

—————————————

Hay músicos que son capaces de lo mejor y de lo peor. Un día elevan su arte a cotas inalcanzables para, el siguiente, dormirse en los laureles de la autocomplacencia. A este crítico le encantaría poder decir que la segunda velada del Perico Castells Trio en el Café Berlín fue mejor que la anterior, pero sería mentira. La de ayer fue una noche de jazz funcionarial, mecánica, casi astorgana. Uno se pregunta si el músico hizo bien en descartar tan joven las técnicas dodecáfonicas. Es más, uno se pregunta si tan siquiera está preparado para tocar un instrumento tan complejo como el saxo soprano.  Desde luego no parecía estarlo anoche, donde le vimos las costuras a Reflections in the rain, un disco con mejores intenciones que resultados. A estas alturas, fusionar bebop con flamenco no resulta atrevido, resulta provinciano.  Lo cierto es que más que el hijo de Coltrane y Shorter, Castells pareció el primo charnego de Kenny G. No es de extrañar que anoche tampoco tuviera tiempo para tomarse una copa con este humilde cronista. La de ayer no fue una noche para celebrar: fue una noche para olvidar.

 

 —————————————

Sé que estás leyendo esto, así que iré al grano: Perico Castells, eres un mierda. ¿En tres noches que he ido a verte al Café Berlín no has podido tomarte una copa conmigo? Perdona por querer ser tu amigo. Supongo que no soy lo suficientemente bueno para ti, a pesar de llevar defendiendo tu carrera desde que eras un pedante de quince años. ¿Quién te crees que eres para abandonar las técnicas dodecafónicas? Es más, ¿qué coño es el dodecafonismo? Seguro que es otro timo, como lo es el jazz en general, que parece que estéis todo el rato silbando. Así yo también soy músico. Pero qué se puede esperar de un tipo que elige tocar el saxo soprano pudiendo elegir el barítono, incluso el tenor, instrumentos viriles, con cojones. Tú no, tú te quedaste con el soprano, como un pichafloja. Fusionar bebop con flamenco.  Menudo genio.  ¿Por qué no bebop con chirigotas? ¿O Trip Hop con muñeiras? Tu último disco lo encontré de chiripa en las series medias de El Corte Inglés, entre Aidalai y Scatman John. ¿O te pensabas que por ponerle un título en inglés la gente iba a salir corriendo a comprarse su primer cd en diez años?  Eso por no hablar de lo absurdo del título: Reflections in the rain.  ¿Pero quién es el idiota que se va a poner a hacer flexiones en la lluvia? Ya te gustaría a ti llegarle a la suela de los zapatos a Kenny G. Yo me pongo la banda sonora de Elegir un amor y antes de que acabe el primer tema ya estoy pensando en el novio calvo de Julia Roberts y llorando a lágrima viva. ¿Quieres saber en qué pienso cuando pongo tu disco?  Que ojalá nunca le hubiera robado la minicadena a mi madre. Supongo que después de esto, mis jefes me echaran del periódico. Da igual. Sé dónde vives. Y cuando vayas al cine, porque sé que vas a los Verdi todos los martes por la noche, ve con cuidado. Estaré esperando. En la sombra. Aunque llueva. A ver entonces si haces flexiones.

Etiquetas:, , , , , , , , , , ,

"Trackback" Enlace desde tu web.

Adolfo Valor

Adolfo Valor es guionista. Ha escrito pelis como Promoción Fantasma y programas como El Intermedio. Actualmente desarrolla proyectos secretos para Spectra.

Comentarios (1)

  • Ignacio J. Dufour García

    |

    Muy buenas cronicas, la evolución es totalmente inesperada y el final es tronchante.

    Hay que cuidar a los fans que después pasa como en la tercera cronica.

    Responder

Deja un comentario