Elijah Wood y Eugenio Mira: “Nuestro bebé tendría barba y hablaría inglés con acento español”

Escrito por Ana Boyero el . Posteado en Entrevistas

Elijah Wood y Eugenio Mira se han pasado la última semana dándose arrumacos delante de todas las cámaras de España. Su película “Grand Piano inauguró el Festival de Sitges y, unos días después, actor y director presentaron en Madrid este thriller de etiqueta que narra la angustia de un pianista que debe ejecutar a la perfección todo un concierto… bajo amenaza de muerte.

Quedamos en el sótano de un tranquilo bar de Malasaña, en Madrid, y me entero de que a Elijah le han encantado las mollejas que ha probado esa mañana en el castizo barrio de Huertas. Me sorprende que un norteamericano se lance a probar casquería, pero está claro que este en concreto se tira a la piscina si dentro está Eugenio Mira. Por eso solo tardó 48 horas en responder con un ‘sí’ a la oferta de protagonista absoluto que le ofreció el alicantino en un email que adjuntaba el guion de ‘Grand Piano’.

Para meterse en el smoking de Tom Selznick, Elijah Wood tuvo que ensayar durante semanas. Desde luego, fue de gran ayuda haber estudiado piano de pequeño, pero tuvo que ponerse las pilas porque su personaje no solo era un músico profesional: era el mejor pianista del mundo.

“Durante tres semanas en Los Ángeles mi profesora me dio clases como si yo realmente quisiera aprender a tocar el piano. Me enseñó muchas cosas que eran totalmente innecesarias para lo que luego yo iba a hacer en pantalla. Fue muy duro, pero realmente me forzó a tocar y me llevó muy lejos en muy poco tiempo”. Por supuesto, Wood contaba con un doble para las escenas de piano extremo, aunque, echando cuentas, Eugenio calcula que no llegan a un minuto los primeros planos de manos que no pertenecen a Elijah.

 

La pieza imposible

“La Cinquette” es el nombre de la pieza musical más complicada de la película. Es la partitura que ha truncado la carrera de Tom Selznick durante cinco años debido a un error de ejecución en los rapidísimos últimos compases. Una interpretación a la que no se habría vuelto a enfrentar de no ser porque su vida depende, literalmente, de ello. Aunque todas las obras musicales de la película son originales, Eugenio explica que una pieza cargada de tanto simbolismo tenía que ser especial: “No tiene nada que ver con la música que suena en el resto del concierto, es una pieza inesperada, mucho más críptica. Es una mezcla de Ravel y de compositores del siglo XIX”.

Y ahora, sí, llega el momento de la pregunta profunda. ¿Vosotros tenéis vuestra propia “Cinquette” en vuestra vida personal? ¿Esa pieza que se os resiste y a la que os da pánico volver?

Elijah Wood: ¡Guau!

Eugenio Mira: The european touch!

Ana Boyero: Ya, ya, ya. Está es la típica pregunta que queda genial, pero que siempre se queda sin respuesta…

Elijah Wood: Mira, yo tengo algo parecido. El año pasado iba a protagonizar un corto sobre un monologuista y pensé que sería una buena idea hacer stand up comedy para saber qué es lo que se sentía. Yo no lo había hecho nunca; no soy un cómico, no es mi papel en absoluto. La noche del monólogo recuerdo estar absolutamente petrificado. Tuve que subir al escenario y esperar a que el cómico que estaba actuando terminara. Fue como tener que saltar de un avión en marcha. Todo el rato pensaba: ya no hay vuelta atrás; ya no puedo salir de aquí; oh, Dios… Al final salí y de alguna manera fui capaz de recordar lo primero que tenía que decir. Me tomé mi tiempo, conseguí una carcajada y a partir de ahí todo fue bien. Yo no lo definiría como “mi pieza imposible”, pero desde luego es la cosa que más miedo me ha dado hacer en mi vida.

Eugenio y yo nos quedamos mirándole.

Elijah Wood: Me gustaría haberte dado una respuesta más abstracta y bella, pero mi cerebro hoy no da para más…

Ana Boyero: No, no, que me ha encantado. Si ya te digo que no esperaba una respuesta. ¿Y tú, Eugenio? ¿Tienes tu propia “Cinquette”?

Eugenio Mira: Buena pregunta…

Pero Elijah le interrumpe, está decidido a dar una respuesta abstracta y bella: “Mi “Cinquette” personal probablemente soy yo, son las barreras que yo mismo me pongo”.

Ana Boyero: Por cierto, Eugenio, en los créditos hay un extra que se llama como tú.

Eugenio Mira: “¡Es mi padre! Hace del abuelo que sale del teatro acompañando a una niña que está llorando en una escena de tensión. Ese es mi padre, un señor con canas y con mucha clase. Yo no hago cameos en mis propias películas, así que le uso a él. En “The Birthday” hacía de miembro de una secta y en “Agnosia” era un amigo que le daba el pésame a Eduardo Noriega”.

 

Elijah Wood: “Solo me he enfadado muchísimo por perder  con los videojuegos”

En los primeros minutos de “Grand Piano” todavía no hemos escuchado la voz del asesino y, sin embargo, resulta angustioso ver al joven pianista dirigirse hacia el escenario, asustado por volver a tocar ante el público. Eugenio Mira conoce bien esa sensación. A los 12 años dio su primer concierto de piano y recuerda haberlo pasado realmente mal. “Cada vez que me equivocaba en una nota, sudaba”. Estudió varios años más y en 5º abandonó. “A mí lo que me gustaba era componer, no practicar. No entendía qué hacía ahí”. Dejó las repeticiones, pero siguió componiendo: suyas son las bandas sonoras de “Agnosia” y “Los cronocrímenes”, entre otras.

Volvamos al camerino del protagonista de “Grand Piano”. Allí se concentra toda la presión psicológica que lleva encima el músico, algo que casi asusta más que la posibilidad de que le peguen un tiro en la cabeza. “La idea de que te disparen es bastante abstracto, es una cosa a la que no te haces a la idea, pero ir acercándote a un instrumento que tienes que tocar sí es algo real”, dice Elijah.

Ana Boyero: ¿Vosotros cómo habéis llevado la competitividad en vuestra vida?

Elijah Wood: Nunca he sido muy competitivo, la verdad. La idea de hacer algo mejor que otra persona nunca me ha llamado la atención.

Ana Boyero: ¿Ni siquiera de pequeño, con Macaulay Culkin en “El Buen Hijo”? ¿No tenías la presión de saber que al final los demás iban a juzgar qué niño lo había hecho mejor?

Elijah Wood: No, nunca he pensado lo de tener que hacerlo mejor que los otros actores. Conocí a un actor que nunca veía películas para las que había hecho una audición y no le habían dado el papel. ¡Me parece ridículo! Yo estoy encantado de cómo han salido las películas en las que no me dieron el papel. Por ejemplo, hice la audición para “Academia Rushmore” y ahora no puedo imaginarme esa película sin Jason Schwartzman.

Eugenio Mira: Pero tú eres muy especial…

Elijah Wood: Fue la manera en que me crió mi madre. No sé, siempre he tenido una sentido brutal de la humildad, de no definirme por lo que estaba haciendo. Es verdad que cuando eres un niño siempre quieres atenciones y quieres hacer las cosas bien, pero en mi naturaleza nunca ha habido verdadera competitividad, ni siquiera en deportes. La única situación en mi vida en la que me he enfadado muchísimo por perder en algo ha sido jugando a videojuegos… pero era algo personal, no contra nadie en concreto.

Ana Boyero: ¿Te acuerdas de qué juego era?

Elijah Wood: Recuerdo una vez que estaba jugando a “Joe & Mac” en mi consola portátil, había llegado superlejos y mi hermana me lo quitó de la mano y accidentalmente se apagó sin que lo hubiera salvado. Buuuuuh, ¡eso sí fue una explosión!

Un pase especial en el cine de Tarantino

Al inicio del concierto se dan todas las situaciones propias de un gran evento cultural: la llegada de los famosos, el photocall, los fans con ojos de cordero degollado pidiendo autógrafos en el peor momento posible… A vosotros todo este mundo os suena porque en los preestrenos pasa exactamente lo mismo. En general, ¿os gusta, os desagrada, lo toleráis?

Elijah Wood: No hay nada que amar de una premiere, es un show, no hay nada creativo en ello. Pero, bueno, al menos es compartir con la gente algo de lo que estás orgulloso y volver a reunirte con las personas con las que has hecho la película. Todo lo demás, la farándula, es trabajo.

Eugenio Mira: Hace un mes hicimos un pase muy bonito de “Grand Piano” en un cine de Los Ángeles. Fue una noche muy especial, solo invitamos a veinte personas. Era el sitio adecuado con la gente adecuada.

Ana Boyero: ¿Qué cine era?

Eugenio Mira: El New Beverly Cinema. Es un cine pequeño y clásico de Los Ángeles que estuvo a punto de cerrar porque tenía muchas deudas. Entonces Tarantino, que iba allí a ver películas cuando era un estudiante, lo compró y se lo alquiló a los mismos dueños. Ahora es una especie de protector del cine y si no le pagan alguna factura, hace la vista gorda.

No fue tan íntima como la del cine de Quentin Tarantino, pero el martes pasado se celebró la premiere de “Grand Piano” en Madrid. Junto a Rodrigo Cortés, uno de los productores de la película, estaban Elijah y a Eugenio, que volvieron a dedicarse abrazos y piropos en (otra) demostración amorosa en público que acabó en parodia: “Estamos embarazados”, anunció Eugenio.

Así que cuando les pregunto por cómo sería ese supuesto bebé, ambos se ríen y a la vez se toman muy en serio lo de dar con la respuesta perfecta.

Elijah Wood: “Tendría barba”

Eugenio Mira: “Y hablaría inglés… pero con acento”

Elijah Wood: “Sí, con un acento español muy tierno. Y voz de pito”

Eugenio Mira: Y con suerte saldría con unos enormes ojos azules. Le gustaría la música y la comida (tendríamos que tener cuidado con eso).

Elijah Wood: Y las mujeres. ¿Como se llamaría?

Eugenio Mira (se lo piensa un rato): Se llamaría… Bernard.

Elijah Wood: ¡Sí, sí! Little Bernie. Le pega con la barba.

 

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Ana Boyero

Directora y fundadora de UNFOLLOW. Redactora de Cultura en laSexta|Noticias anaboyero@gmail.com

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