Pepe Albert de Paco

¡Bajen del escenario!

Escrito por Pepe Albert de Paco el . Posteado en Columnas

Cuenta Boadella en sus Diarios de un francotirador que acostumbra desayunar con la radio puesta, supongo que con la tertulia de Federico Jiménez Losantos o la de Carlos Herrera. Y que en cuanto Federico (o Herrera) ‘abren las líneas’ a los oyentes, da el programa por acabado, pues nada le parece menos interesante que la opinión del oyente. También a mí me ocurre: en cuanto se ‘abren las líneas’, apago el transistor o cambio de emisora, aunque no tanto por desinterés cuanto por vergüenza ajena, la que me suelen provocar esos oyentes que inquieren al locutor: “¿No me recuerdas? ¿Y si te digo que soy Jacinto, el que llamó la semana pasada?”.

Xavi Puig pequeña portada

Xavi Puig- Pero esto qué es (IV)

Escrito por Xavi Puig el . Posteado en Columnas

Querido profesor Kress,

Como sabe, en la agencia estamos trabajando intensamente en la campaña del nuevo LEXAPRO y nos ha sorprendido mucho ver que han enviado el texto del prospecto a Dirección General sin antes consultar con nosotros.

Ya sé que siguen directrices de la FDA y que están obligados a detallar efectos secundarios y esas cosas, pero hay maneras y maneras. Este prospecto echa por tierra todo el concepto de nuestra campaña, cuyo lema es CAZADORES DE SONRISAS. :-)

LEXAPRO va dirigido, como bien sabe, a gente que está deprimida. Nuestra misión es transmitirles FELICIDAD. No es buena idea que lo primero que lea la persona deprimida al abrir el prospecto sea “NO TOME LEXAPRO si es alérgico a bla bla bla…”

Bárbara Alpuente

Bárbara Alpuente -Vivir

Escrito por Bárbara Alpuente el . Posteado en Columnas

Hay una cosa que hago muy bien (igual hay incluso dos, pero no os quiero abrumar con mis virtudes): yo me emociono mucho. Sí. Cuando toca emocionarse, me lanzo. No soy reflexiva en esto de la emoción. No escatimo en emoción, no guardo reservas anímicas, no, yo voy a por todas (y esto explica bastantes cosas). Porque es muy distinto evitar vivir encadenado a tus propias expectativas que vivir tus experiencias agazapado ante un posible fracaso.

Adolfo Valor

Adolfo Valor- Tres noches en el Berlín

Escrito por Adolfo Valor el . Posteado en Columnas

Ningún aficionado al jazz que se precie debería perderse las tres actuaciones que el Perico Castells Trío tiene programadas esta semana en el Café Berlín.  Anoche fue la primera y este crítico aún no se ha recuperado. Una absoluta delicia.  Castells sigue siendo el músico más estimulante de su generación, como sólo cabía esperar de un virtuoso del saxo soprano que a los 15 años descartó las técnicas dodecafónicas por considerarlas obsoletas. Su último trabajo, Reflections in the rain, ocupó ayer gran parte del repertorio. Y qué repertorio. A Castells le gusta llevar a su público al límite, como cuando le da por coquetear con el new age o fundir el bebop con el flamenco. Pero ahí radica la grandeza de su arte.  No es exagerado señalar que si John Coltrane y Wayne Shorter hubieran tenido un hijo, y ese hijo hubiera nacido en Cornellà, se llamaría Perico Castells. Si otorgo al recital únicamente cuatro estrellas y media sobre cinco es porque a la verdadera estrella de la noche le fue imposible abrir un hueco para tomarse una copa con este humilde cronista y departir con él amigablemente. Error que, sin duda, subsanará en las dos veladas que restan en el Berlín, porque un servidor piensa estar a pie de escenario, disfrutando del Perico Castells Trio. Recomiendo al querido lector que haga lo mismo.

PEPE

Pepe Albert de Paco: Lecturas ejemplares

Escrito por Pepe Albert de Paco el . Posteado en Columnas

Hablaba el articulista José Antonio Montano sobre lo mucho que se escribe y lo poco que se lee, y ponía el ejemplo de los comentaristas que se lanzan a opinar sobre un artículo sin haber terminado de leerlo. Les delata, decía Montano, “algún detalle (por ejemplo, la recomendación de algo que ya estaba en el artículo)”. Hay, no obstante, una osadía mayor que la de esos comentaristas, y es la de algunos autores.

Bárbara Alpuente

My generation

Escrito por Bárbara Alpuente el . Posteado en Columnas

Durante una época me dio por soñar que un terremoto, una tormenta solar, un tsunami o un fin del mundo abstracto, hacía temblar la ciudad mientras me encontraba recogiendo a mis hijos del colegio. Todas las madres se llevaban rápidamente a los suyos y los metían en sus coches para salir de allí. Todas menos yo, que no conducía. Me quedaba en la puerta del colegio sola, con mis hijos llorando y reprochándome que no pudiera salvarles la vida. Tiene huevos. A lo largo de mi existencia he soñado que volaba, que Michael Jackson me preparaba unas lentejas o que moría y resucitaba en una tarde, y cuando de verdad necesito imaginación en un sueño, me da por ser realista. Este tema está casi solucionado: sólo hace falta que me aprueben el carnet, pero ya sé conducir. Vale que no tengo coche, pero en un caso extremo siempre puedo robar uno (nota mental: aprender a hacer un puente) Así que estoy capacitada para salvar a esos hijos que no tengo de una catástrofe que no está sucediendo. Viva la especulación.

Ilustración de Hughes, columnista de UNFOLLOW. Ilustración de Gabriel Salvadó

Correr

Escrito por Hughes el . Posteado en Columnas

Empecé a correr al tiempo que me inventaba una extraña dieta: la de la sopa. Ingería solamente sopa, sin seguir consejo alguno. Pensaba yo, ignorante de que el fideo también es hidrato (para mí, entonces, el hidrato era sólo el misterioso protagonista de esa canción, deliciosa cara b de Manic Street Preachers, Mr. Carbohydrate), que así conseguiría afilar mi cuerpo, esbeltizándome. Nada sabía de dietas, de proteínas. La sopa me llevaría a estar cañón.

Yo era valenciano, proyecto de tete, pero quería llegar a tete comiendo sopas.

Carmen Pacheco

POSPONGAN EL APOCALIPSIS, MI VECINA QUIERE PREGUNTARME ALGO

Escrito por Carmen Pacheco el . Posteado en Columnas

Normalmente, me muevo por los pasillos de mi edificio con mismo afán sociable que un coyote herido en época de escasez de comida, pero en aquel primer encuentro con mi vecina, no tuve escapatoria. Estaba allí bloqueando el acceso al ascensor mientras cerraba la puerta de su casa, contigua a la mía. Yo, como siempre, en mi absurdo sueño de alcanzar la invisibilidad, iba ataviada con la indumentaria más bien propia de alguien que ha tenido un desafortunado incidente en una planta química: abrigo con el cuello subido, bufanda constrictor y gafas de sol gigantes.

Xavi Puig

PERO ESTO QUÉ ES (III)

Escrito por Xavi Puig el . Posteado en Columnas

Querido Jonathan,
 
Si lees esto es porque finalmente he decidido volver a tu peluquería. Ahora mismo estaré frente a ti sonriente, pero mudo. Esta carta contiene todo lo necesario para que no se repita el estropicio anterior.
Carmen Pacheco

Pospongan el Apocalipsis, no sé si darle al “Me gusta”

Escrito por Carmen Pacheco el . Posteado en Columnas

Llevo suficiente tiempo sin pisar un andén de metro como para que al hacerlo, y dejar la mirada suspendida mi visión a lo lejos, tiemble y ondee, no por el efecto del calor, sino de la memoria. Por un segundo, bien podría ser 2005 o incluso 1999 y eso me provoca un escalofrío de terror. No quiero volver al pasado, que se joda el pasado, que se joda la nostalgia. ¿Por qué lo pasado debería parecerme mejor? ¿Porque era más joven? Bueno, sí, y también más imbécil. Mientras no empecemos todos a cagarnos encima, la juventud física me parece un matiz sobrevalorado.