Bárbara Alpuente

Esquemas

Escrito por Bárbara Alpuente el . Posteado en Columnas

Hoy he visto a un hombre ciego entrar en una sala X.

Ayer me crucé con un mimo vestido de arlequín que hablaba a gritos por el móvil.

Mi anciana vecina, a la que dedico mi condescendencia cada mañana con temas de lo más mundano, escuchaba anoche el programa ‘Redes’ a todo volumen, dejándome perpleja. Al día siguiente en el ascensor, ya no sé si hablarle sobre las contradicciones del Big Bang o sobre el precio de la leche (o sobre las contradicciones del precio de la leche y su repercusión en el espacio-tiempo).

Carmen Pacheco

POSPONGAN EL APOCALIPSIS, LAGRIMITAS TOCA FATAL LA GUITARRA

Escrito por Carmen Pacheco el . Posteado en Columnas

Rodilla no es exactamente una cadena de restaurantes de comida rápida, es en realidad un lugar de peregrinación mental, una especie de cementerio de elefantas urbanas, delgadas, de 15 a 45 años de edad, que acuden allí a dejarse morir anímicamente. Utilizaré una tercera persona algo cobarde y diré que se sientan solas –ellas– y rumian su melancolía mientras mastican con desgana un menú más caro y menos saciante que cualquier otro tipo de comida rápida. Una comida que no es la del atiborramiento autodestructivo de la obesa o la bulímica, sino una alimentación compuesta por sandwichitos blancos, lagrimitas contenidas y un mensaje en la bandeja: “Esto es lo que mereces, ni más ni menos que esto. Y además lo vas a pagar caro”. Porque lo de sano no lo acabo de ver.

HUGHES

La tos del tertuliano

Escrito por Hughes el . Posteado en Columnas

Ildefonso Alamares estaba en un momento dulce. Además de escribir sus columnas, colaboraba en varias tertulias políticas en radio y televisión. Incluso le llamaban para participar en Tertulias Plurales, que era donde más pagaban. Cierto es que estas tertulias tenían sus riesgos. Un día Pilar Gramola le mordió un pie. En otra ocasión, un antagonista le interrumpió tantas veces que tardó una hora en construir su primera frase.

Pepe Albert de Paco

¡Bajen del escenario!

Escrito por Pepe Albert de Paco el . Posteado en Columnas

Cuenta Boadella en sus Diarios de un francotirador que acostumbra desayunar con la radio puesta, supongo que con la tertulia de Federico Jiménez Losantos o la de Carlos Herrera. Y que en cuanto Federico (o Herrera) ‘abren las líneas’ a los oyentes, da el programa por acabado, pues nada le parece menos interesante que la opinión del oyente. También a mí me ocurre: en cuanto se ‘abren las líneas’, apago el transistor o cambio de emisora, aunque no tanto por desinterés cuanto por vergüenza ajena, la que me suelen provocar esos oyentes que inquieren al locutor: “¿No me recuerdas? ¿Y si te digo que soy Jacinto, el que llamó la semana pasada?”.

Xavi Puig pequeña portada

Xavi Puig- Pero esto qué es (IV)

Escrito por Xavi Puig el . Posteado en Columnas

Querido profesor Kress,

Como sabe, en la agencia estamos trabajando intensamente en la campaña del nuevo LEXAPRO y nos ha sorprendido mucho ver que han enviado el texto del prospecto a Dirección General sin antes consultar con nosotros.

Ya sé que siguen directrices de la FDA y que están obligados a detallar efectos secundarios y esas cosas, pero hay maneras y maneras. Este prospecto echa por tierra todo el concepto de nuestra campaña, cuyo lema es CAZADORES DE SONRISAS. :-)

LEXAPRO va dirigido, como bien sabe, a gente que está deprimida. Nuestra misión es transmitirles FELICIDAD. No es buena idea que lo primero que lea la persona deprimida al abrir el prospecto sea “NO TOME LEXAPRO si es alérgico a bla bla bla…”

Bárbara Alpuente

Bárbara Alpuente -Vivir

Escrito por Bárbara Alpuente el . Posteado en Columnas

Hay una cosa que hago muy bien (igual hay incluso dos, pero no os quiero abrumar con mis virtudes): yo me emociono mucho. Sí. Cuando toca emocionarse, me lanzo. No soy reflexiva en esto de la emoción. No escatimo en emoción, no guardo reservas anímicas, no, yo voy a por todas (y esto explica bastantes cosas). Porque es muy distinto evitar vivir encadenado a tus propias expectativas que vivir tus experiencias agazapado ante un posible fracaso.

Adolfo Valor

Adolfo Valor- Tres noches en el Berlín

Escrito por Adolfo Valor el . Posteado en Columnas

Ningún aficionado al jazz que se precie debería perderse las tres actuaciones que el Perico Castells Trío tiene programadas esta semana en el Café Berlín.  Anoche fue la primera y este crítico aún no se ha recuperado. Una absoluta delicia.  Castells sigue siendo el músico más estimulante de su generación, como sólo cabía esperar de un virtuoso del saxo soprano que a los 15 años descartó las técnicas dodecafónicas por considerarlas obsoletas. Su último trabajo, Reflections in the rain, ocupó ayer gran parte del repertorio. Y qué repertorio. A Castells le gusta llevar a su público al límite, como cuando le da por coquetear con el new age o fundir el bebop con el flamenco. Pero ahí radica la grandeza de su arte.  No es exagerado señalar que si John Coltrane y Wayne Shorter hubieran tenido un hijo, y ese hijo hubiera nacido en Cornellà, se llamaría Perico Castells. Si otorgo al recital únicamente cuatro estrellas y media sobre cinco es porque a la verdadera estrella de la noche le fue imposible abrir un hueco para tomarse una copa con este humilde cronista y departir con él amigablemente. Error que, sin duda, subsanará en las dos veladas que restan en el Berlín, porque un servidor piensa estar a pie de escenario, disfrutando del Perico Castells Trio. Recomiendo al querido lector que haga lo mismo.

PEPE

Pepe Albert de Paco: Lecturas ejemplares

Escrito por Pepe Albert de Paco el . Posteado en Columnas

Hablaba el articulista José Antonio Montano sobre lo mucho que se escribe y lo poco que se lee, y ponía el ejemplo de los comentaristas que se lanzan a opinar sobre un artículo sin haber terminado de leerlo. Les delata, decía Montano, “algún detalle (por ejemplo, la recomendación de algo que ya estaba en el artículo)”. Hay, no obstante, una osadía mayor que la de esos comentaristas, y es la de algunos autores.

Bárbara Alpuente

My generation

Escrito por Bárbara Alpuente el . Posteado en Columnas

Durante una época me dio por soñar que un terremoto, una tormenta solar, un tsunami o un fin del mundo abstracto, hacía temblar la ciudad mientras me encontraba recogiendo a mis hijos del colegio. Todas las madres se llevaban rápidamente a los suyos y los metían en sus coches para salir de allí. Todas menos yo, que no conducía. Me quedaba en la puerta del colegio sola, con mis hijos llorando y reprochándome que no pudiera salvarles la vida. Tiene huevos. A lo largo de mi existencia he soñado que volaba, que Michael Jackson me preparaba unas lentejas o que moría y resucitaba en una tarde, y cuando de verdad necesito imaginación en un sueño, me da por ser realista. Este tema está casi solucionado: sólo hace falta que me aprueben el carnet, pero ya sé conducir. Vale que no tengo coche, pero en un caso extremo siempre puedo robar uno (nota mental: aprender a hacer un puente) Así que estoy capacitada para salvar a esos hijos que no tengo de una catástrofe que no está sucediendo. Viva la especulación.

Ilustración de Hughes, columnista de UNFOLLOW. Ilustración de Gabriel Salvadó

Correr

Escrito por Hughes el . Posteado en Columnas

Empecé a correr al tiempo que me inventaba una extraña dieta: la de la sopa. Ingería solamente sopa, sin seguir consejo alguno. Pensaba yo, ignorante de que el fideo también es hidrato (para mí, entonces, el hidrato era sólo el misterioso protagonista de esa canción, deliciosa cara b de Manic Street Preachers, Mr. Carbohydrate), que así conseguiría afilar mi cuerpo, esbeltizándome. Nada sabía de dietas, de proteínas. La sopa me llevaría a estar cañón.

Yo era valenciano, proyecto de tete, pero quería llegar a tete comiendo sopas.